Creuant Collserola: Turó de Magarola - Tibidabo - Puig d'Olorda - Molins de Rei


               Cruzando Collserola o el Coll de l'Erola, una atalaya natural en medio del área metropolitana de Barcelona, un macizo de escasa altura y cumbres redondeadas y suaves en las que predomina el Tibidabo (techo comarcal). Hoy intentaremos cruzarla de Este a Oeste pasando por tres picos significativos, el mencionado anteriormente, el Tibidabo, el Puig d'Olorda y el Turó de Magarola (también llamado Turó del Maltall de Magarola).

Collserola desde el Tibidabo

Distancia: 22.2 km             Tiempo: 6h40' (con paradas)       Circular: NO
Alt. máx: 506m                  Alt.mín: 32m                            Dificultad 2/5

Son las 7:00 cuando llegamos al velódromo de Horta, hoy el trayecto a sido corto, tanto, que al llegar hemos tenido que esperar un ratito a que clareara el día; bueno, más que clarear debía desaparecer la noche. Así que, nos hemos sentado en un vallado de piedra hasta poder distinguir donde acababan los pies y empezaba el camino. La temperatura era agradable, alrededor de los 19ºC, y ya se intuía que el sol hoy no iba a molestar mucho. Empezamos el ascenso sobre las 7:30, el camino rápidamente se eleva y llegamos en un suspiro a nuestro primer objetivo del día, el Turó de Magarola (100 cims).

Turó de Magarola o del
Maltall de Magarola

Vistas desde el Turó de Magarola

 Las vistas desde allí son espectaculares, una Barcelona en penunbra y una niebla fina que engullía las tres chimeneas de Sant Adrià, la zona del Forum y el World Trade Center. Desde la plataforma de madera ya podemos ver nustro siguiente hito en el camino, el techo comarcal del Barcelonés, la montaña del Tibidabo, y junto a él, la torre de comunicaciones de Collserola, popularmente conocido como el Pinchito de Collserola, una estructura que se eleva hasta los 288 metros, cómo para tener vértigo. (http://www.torredecollserola.com/index.html). Tras hacer la foto al vértice geodésico entarimado vamos descendiendo nuevamente a una pista forestal.

Camino agradable
Siguiente hito en el camino

Ahora iremos combinando pista forestal con pequeños senderos de vegetación espesa hasta llegar prácticamente a la carretera de la Arrabasada. Es algo a lo que estoy acostumbrado ya que de quien descargo los tracks es muy amigo de esos pequeños senderos que se escapan de las vías principales. El último tramo hasta llegar a la carretera es algo más duro, el suelo es de piedra caliza cubierta con hojas secas de roble que ocultan las raices de los árboles y propician más de un resbalón y más de dos tropezones, pero bueno, son escasos 400 metros hasta llegar a la carretera. Una vez en ella cruzamos con cuidado (es una carretera bastante transitada) y llegamos al paseo peatonal que lleva a la Plaza del Tibidabo.

Son caminos transitados

Casi, casi el desayuno¡¡¡

100 metros y la plaza del Tibidabo

La plaza del Tibidabo está espectacular a esta hora de la mañana; grupos de ciclistas descansan en los aledaños del Templo del Tibidabo y un grupito de niños pequeños esperan ansiosos a que el parque de atracciones abra sus puertas. Aprovecho este momento de paz y tranquilidad para visitar el interior del Templo (http://www.templotibidabo.info/) y de realizar el desayuno de rigor, como siempre algo ligerito, un bocadillo de chorizo pamplonica picantón y un par de tragos de agua.

Fachada principal del Templo
Templo nuevo y Cristo en cruz
Interior del Templo

Abside lateral
Frescos del ábside principal
Hoy he realizado un extra, me he tomado un café en Ca l'Isabel, un bar pequeñito (y bastante guarrete) que está en la bajada del Templo. Desde aquí me dirijo hasta el Centro de Información Turística del parque de Collserola por un camino estrechito y muy sombreado que desemboca en el complejo de información turística y el museo Verdaguer y luego hasta el apeadero del ferrocarril de Vallvidrera por un camino escalonado muy cuidado.


Museo Verdaguer
Camino escalonado

Estación de Vallvidrera
 Una vez pasado el apeadero otra vez a subir buscando la última fita del día, el Puig d'Olorda. En muy pocos metros subimos desde los 185 metros a los 450 metros por una pista forestal amplia, por suerte, el día sigue encapotado y el sol no puede atravesar las nubes que cubren todo Collserola. En breve vemos la ermita de la Creu d'Olorda y el olor a carne a la brasa y all-i-oli inunda el ambiente.

Llegando a la ermita de la Creu d'Olorda


Subiendo al Puig d'Olorda
 Las barbacoas están a pleno rendimiento y la gente va tomando posiciones en las numerosisimas mesas de picnic que hay en las immediaciones. Muy a mi pesar sigo avanzando dejando atrás esos sublimes olores a choricitos y morcillitas y me vuelvo a meter en un pequeño sendero con arbustos bajos que hacen que parte de la ascensión la haga encorbado, al final, ahí está, la Creu d'Olorda y el Puig d'Olorda. Desde allí se ve a lo lejos el Tibidabo y hacia la derecha mi nuevo destino y final de etapa, Molins de Rei.


Creu d'Olorda

Puig d'Olorda
Ahora todo el camino discurre por una amplia pista forestal, en donde abundan los pinos negros, los robles y..... los coches con domingueros que van a los numerosos restaurantes que hay en el camino que une Molins de Rei y el Castellciuró con la Creu d'Olorda. Lo que conlleva que hayan tantos coches circulando es que levantan una estela de polvo tras de si que se mete en los ojos, boca y nariz y hace que los últimos kilómetros sean insufribles. Una vez en Molins de Rei voy a buscar la estación de tren que me llevará a Sants Estació y desde aquí en metro hasta los Hogares Mundet, que es donde hemos aparcado el coche.

Hacia Molins de Rei

Castellciuró

Estación de tren de Molins de Rei.
Final de etapa



Camins del bisbe i Abad Oliba: Presentació.

Hoy hago la presentación oficial de mi próximo reto personal. Llevo tiempo queriendo realizar una ruta por etapas pero siempre encuentras peros y peretes que te impiden hacerlo. A veces la falta de tiempo, la distancia y otras veces impedimentos económicos hacen que te replantees estos retos, pero por fin he visto un reto asumible en todos los aspectos que antes he mencionado. Hoy inicio un proyecto que, seguramente, me llevará muchos meses completarlo, pero que asumo con una gran ilusión. Hoy inicio los...


Un recorrido que me llevará durante 286 kilómetros por tres comarcas de la geografía de mi país, el Bages, Osona y el Ripollés, utilizando como hilo conductor la vida del obispo Oliba. Un recorrido que iniciaré en el Monasterio de Montserrat y que finalizará en Sant Miquel de Cuixà (Francia) tras hacer un total de 18 etapas.


Etapa 1:   Monasterio de Montserrat - Manresa
Etapa 2:   Manresa - Navarcles
Etapa 3:   Navarcles - Artés
Etapa 4:   Artés - L'Estany
Etapa 5:   L'Estany - Vic
Etapa 6:   Vic - Folgueroles
Etapa 7:   Folgueroles - Casserres
Etapa 8:   Casserres - Vilanova de Sau
Etapa 9:   Vilanova de Sau - Tavertet
Etapa 10: Tavertet - L'Esquirol
Etapa 11: L'Esquirol - Sant Pere de Torelló
Etapa 12: Sant Pere de Torelló - Santa María de Besora
Etapa 13: Santa María de Besora - La Farga de Bebié
Etapa 14: La Farga de Bebié - Ripoll
Etapa 15: Ripoll - Sant Joan de les Abadesses
Etapa 16: Sant Joan de les Abadesses - Camprodón
Etapa 17: Camprodón - Molló
Etapa 18: Molló - Sant Miquel de Cuixà

Iré colgando en el blog (en el apartado de Propera sortida) los días que vaya a realizar las salidas. Quien quiera apuntarse o recibir más información podéis hacerlo a través del meil o dejando el comentario en esta misma entrada.

     
                Animaros y buen camino.

Ruta pel Moianès: L'Estany - Dolmen del Puig Rodó - L'observatori astronòmic de Montjoia

La ruta de hoy nos llevará a l'Estany, una población situada en el Bages pero que pertenece a la sub-comarca natural denominada el Moianès y que comprende a un total de 10 municipios, tanto del Bages como del Vallés Oriental, situados en el altiplano que lleva ese mismo nombre.

Distancia: 10'8 km           Tiempo: 3h (con paradas)           Circular: SI
Alt. máx: 1055m              Alt. mín: 840m                          Dificultad: 2/5

Son las 7:15 de la mañana cuando llego a l'Estany; una niebla espesa me ha acompañado desde la salida de Sant Feliu de Codines hasta la salida de Moia, pero a partir de aquí solo he encontrado bancos esporádicos. Aparco el coche en el centro del pueblo, en el casco viejo, justo al lado del monasterio de Santa María de L'Estany. Como suele pasarme cuando voy a estos pueblos los bares siguen cerrados a esas horas por lo que me quedo, como siempre, con las ganas de un relaxing cup of café con leche in the plaza Mayor.


L'Estany amanece bajo la niebla

y el sol aparece tras las balas de paja
Salgo del pueblo por la calle Vilardell y cruzo la C-59, a estas horas no pasan muchos coches, pero hay que tener mucho cuidado con los ciclistas que aparecen de la nada. Una vez en terreno de piedra empiezo la ascensión. La ventaja de esta ruta es que los primeros 3'5 km son de subida pero luego es cuestión de ir llaneando por el altiplano del Moianés. El punto más alto serán los 1055 metros del Puig Rodó. El camino es amplio y cada cierto tiempo vas viendo las marcas del GR por lo que es muy difícil perderse, también ayuda el hecho que todo el margen del camino está delimitado por un cable electrificado para que no se escapen los animales.

La única compañía en todo el camino

Al llegar al bosque de coníferas encontramos el rótulo de Puig Rodó, nos salimos de la pista principal y asciendo por un caminito embarrado y estrecho durante unos 200 metros, una vez arriba descubro pasmado una pequeña casa de madera que no se que pinta allí y la marca de "punto geodésico" que delimita la cima del Puig Rodó. Las vistas a esta hora son espectaculares, un manto blanco cubre todo el valle y la montaña de Montserrat parece surgir del mar de niebla como si de una fragata rocosa se tratara. Hice más de 10 fotos y ninguna ha quedado bien....así que, os tendréis que conformar con verme a mi coronando la cima¡¡¡
Hacia Puig Rodó
En la cima del Puig Rodó
Volvemos al camino principal y en escasos 500 metros me desvío hacia la balsa de agua prefabricada para ver el dolmen del Puig Rodó. Cuenta la leyenda que por las noches salía del interior del dolmen una mujer mayor vestida de negro paseando con una piara de cerdos también negros. Los campesinos de la zona, asustados fueron a buscar al rector de la ermita de Ferrerons para que bendijera el dolmen, dicen que grabó en su losa superior una cruz y desde entonces nunca más se vió a la anciana ni a su piara de cerdos negros.

Dólmen de Puig Rodó
Retomando el camino anterior me dirijo hacia el siguiente punto de interés, el observatorio astronómico de Montjoia o Monjoia (aún no tengo claro cual de los dos topónimos es el correcto). La verdad es que te quedas un poco extrañado al ver una especie de supositorio gigante de color blanco saliendo de entre la vegetación. Mi idea era hacer allí mi primera parada para desayunar, pensando que se podía acceder al observatorio pero, como todo en este país, era imposible acercarse a más de 200 metros del lugar, una verja y un cableado electrificado impedían el paso. Así que seguí caminando.

Observatorio astronómico de la Montjoia
Desde el observatorio hasta la vuelta a l'Estany hay poco que contar; camino amplio en ligero descenso, enfangado y húmedo y con los márgenes en proceso de desbrozado, por lo tanto, nada reseñable. Pero una vez llegamos a l'Estany podemos ver la entrada norte y la sur de unas minas que se excavaron para drenar el agua que había en el lago que ocupaba parte de estas tierras. Justo en la entrada norte encontramos una talla en piedra construida por Guillem de Rocafort en el año 1661 para agradecer a la Virgen de l'Estany que le salvara la vida después de caer en le interior del pozo de la mina.

La entrada a l'Estany

¿Adivina a qué me dedico?
De nuevo cruzamos la C59 (ojo con los ciclistas) y entramos en el casco antiguo de l'Estany. Me alegra ver que el monasterio ha abierto sus puertas, me paseo por el interior y también por su famoso claustro. El ala norte del claustro se inició en el S.XII y sus capiteles nos enseñan la vida de Cristo desde su nacimiento hasta la crucifixión. El ala oeste está dedicada al bestiario tradicional en el que destacan las figuras aladas, del ala este destacamos la mezcla de pasajes bíblicos con escenas cotidianas del trabajo de campo y, finalmente, en el ala sur, la más moderna (S.XIV) se repite la iconografía animal. Aunque lo que más me ha impresionado es la tumba de la familia Peguera, del 1335. (http://www.monestirestany.cat/)

Santa María de l'Estany

Patio del monasterio

Track de la ruta.
Gracias a Ambotes por el track